Hola a todos.
Yo fui a Amsterdam hace unos 4 o 5 años, y aún lo recuerdo como si fuese ayer. Creo que un
trocito de mi corazón se quedó entre los tulipanes, y un trozo de mis pulmones se quedaron sin oxígeno en los coffee shops

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Lo mejor para recorrer la ciudad es alquilar una bici, aunque se me quedó el culo más rojo que el de un mandril y casi ocasiono algún que otro accidente; nota: el sistema de frenos consiste en pedalear hacia atrás, y cuidado con el tranvía. Es la mejor manera de desplazarte, además, Asterdam es totalmente llano. Tiene unos parques espléndidos, y la cantidad de gente peculiar que te puedes encontrar es todo un espectáculo. Yo recuerdo a niños muy pequeños montando en monociclos, a una chica montando en una bici gigante, madres llevando a sus hijos en bici dentro un cesto, malabaristas, músicos callejeros...
Para comer, casi todo es a base de restaurantes de comida rápida. Me resultaron especialmente curiosos unos establecimientos que estaban llenos de expendedores de comida, que mediante unas portezuelas de cristal, podías ver su contenido, metías el importe en una ranura, abrías la puerta y cogías tu comida. Recuerdo especialmente unas croquetas enormes que estaban bueniiiiiiiiiiiisimas, las recomiendo.
El tema alojamiento, yo fui a un hotel muy céntrico, y no estaba mal de precio. Claro, que yo fui en el mes de octubre, en verano no sé cómo estará el tema.
Para los fumetas es un paraíso; los coffee shops te ofrecen una amplia gama de hachís y marihuana de una calidad excelente, eso sí, prepara el bolsillo. Yo sólo digo que a veces me costaba encontrar el camino de vuelta al hotel

. También hay muchas tiendas especializadas en el arte del fumeteo, venden setas alucinógenas, canutos ya liados metidos en su fundita y todo, y muchas cosas interesantes.
En el centro ponen mercadillos, sugiero que probéis los chupa chups de marihuana, son deliciosos.
El barrio rojo es una visita imprescindible. Las putas lucen sus encantos tras los escaparates, y cuando consiguen algún cliente, echan las cortinas. Pero a parte de putas, el barrio rojo es mucho más, merece la pena visitarlo.
Que yo recuerde, visité el museo de Van Gogh, la fábrica de Heineken (te dan 2 o 3 cervezas durante el recorrido, y te regalan una jarra de cristal), la casa de Ana Frank, el barrio rojo, vi un tablero de ajedrez gigante.... Me quedé con ganas de entrar al museo de la tortura y al museo erótico.
Lo que más me dolió perderme fue la vida nocturna, los garitos. Tenía que haber aparcado a mi acompañante en el hotel y haberme pegado una buena fiesta, pero qué se le va a hacer.
Que nada os impida conocer Amsterdam, es una ciudad que deja huella.